jueves, 8 de junio de 2017

Commodore, historia de una de las mas grandes firmas de computadoras personales III


En el artículo anterior comencé a hablar sobre el comienzo del éxito de Commodore en el mercado con la Commodore VIC-20 y la Commodore 64, pero para no verse relegada y seguir siendo líder en el mercado de computadoras personales, un nuevo equipo había llegado para aumentar el rango de posibles clientes, su nombre, Commodore 128.



La Commodore 128 había nacido para sustituir paulatinamente a la Commodore 64, con su BASIC mejorado, tiempos de carga mucho mas rápidos, modo de 80 columnas y un Zilog Z80A fungiendo como coprocesador. Y así fue como Commodore puso la potencia de tres equipos en uno solo con su propio modo nativo, un modo compatible con la Commodore 64 y uno CP/M. Hasta su RAM de vídeo dedicada podía ser expandida hasta 64 Kb, y la RAM principal de 128 Kb podía ser aumentaba hasta 1 Mb. De igual manera, expandir una Commodore 128 a esa capacidad era extremadamente raro, ya que solo podía ser realizado por alguien que tuviese muchos conocimientos sobre hackeo de hardware. Aunque si se realizaba este aumento, ningún software hacía uso de tal cantidad de RAM. Así que 256 Kb de RAM era una opción mas que viable, como Commodore indicaba en el manual de usuario.



A pesar de lo extremadamente buena que era esta máquina, en la práctica muchos se decantaron por la Commodore 64, y los que compraron este equipo utilizaban primordialmente el modo Commodore 64. ¿La razón?, pues, por el tiempo en el que fue lanzada casi la totalidad del software lanzado no aprovechaba las capacidades extras que este equipo ofrece. Convirtiendo a la Commodore 64 en la máquina gamer por excelencia, gracias a sus coloridos gráficos y fantástico sonido. Existieron muy pocos títulos dedicados a la Commodore 128, y muchos de ellos fueron porteados a la Commodore 64 de igual manera. Pero esto no significa que haya sido un fracaso porque si la comparamos con las computadoras de 8 bits de la competencia, fue un relativo éxito a pesar de que su hermana menor casi acaba con ella.




Con esta nueva máquina vino un nuevo formato de discos, el Commodore 1581, el cual permite almacenar 790 Kb en un floppy disk de 3.5 pulgadas (Teóricamente hasta 880Kb), así como también expansiones de RAM de 128 Kb, 256 Kb o unos masivos 512 Kb. Pero no estaban dirigidas a los videojuegos (¿Puedes imaginar el tedio de cargar un juego de 512 Kb en una cinta?), un nuevo sistema operativo desarrollado en Estados Unidos, conocido como GEOS (Graphical Enviroment Operating System). Fue creado inicialmente para Commodore 64, pero pronto encontró su camino en la Commodore 128. El GEOS eventualmente tomó ventaja de estas nuevas adiciones, generando una gran variedad de expansiones de RAM creadas por third parties.



La Commodore 128 evolucionó de su aspecto slim hasta parecerse a una PC de escritorio, esta variante se llamaba Commodore 128D. Este modelo posee una unidad floppy de 5.25 pulgadas, un teclado removible y un asa para ser transportada (Curiosamente este modelo es frecuentemente confundido con una PC por su diseño genérico). Muchas Commodores 128D encontraron hogar dentro de la creciente comunidad GEOS, ya que tomaban ventaja de su vídeo de 80 columnas que estaba idealmente diseñado para pequeñas empresas o grupos de usuarios. El GEOS tenía un amplio catálogo de aplicaciones muy útiles, traía incluido un procesador de textos, un editor de gráficos de mapas de bits y comandos por voz en las últimas versiones. Otros softwares oficiales incluían un procesador de hojas de cálculo con su propio lenguaje BASIC dedicado. El lado negativo del GEOS era su pobre calidad de impresión, que fue corregida varios años después y actualmente podemos imprimir archivos .jpg sin problemas.

En la próxima parte escribiré sobre el reemplazo de la Commodore VIC-20, nos leemos pronto...

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